ASPAPEL reclama una gestión forestal activa para prevenir los grandes incendios y proteger los bosques españoles

Ante el inicio de un verano de alto riesgo, la asociación defiende la gestión forestal sostenible como herramienta clave para reducir la vulnerabilidad de los montes, impulsar la bioeconomía y reforzar el desarrollo rural.

España afronta una nueva temporada de incendios forestales marcada por la preocupación tras el peor año registrado en la última década. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en 2025 los incendios arrasaron más de 354.000 hectáreas forestales, una cifra histórica que vuelve a situar la prevención y la gestión del territorio en el centro del debate.

En este contexto, la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (ASPAPEL) ha hecho un llamamiento para situar la gestión forestal sostenible como eje prioritario de la estrategia de prevención de incendios. La organización considera que la conservación de los bosques no puede basarse únicamente en la protección pasiva, sino que requiere actuaciones de gestión activa que reduzcan la acumulación de combustible vegetal y aumenten la resiliencia de los ecosistemas frente al fuego, las plagas y los efectos del cambio climático.

ASPAPEL recuerda que España cuenta con más de 28 millones de hectáreas forestales, de las que más de 19 millones corresponden a superficie arbolada. Además de su función ambiental como sumideros de carbono y reservorios de biodiversidad, los bosques desempeñan un papel fundamental en la economía rural, generando empleo, fijando población y aportando recursos renovables para sectores estratégicos de la bioeconomía.

La asociación destaca también la contribución del sector papelero a la gestión sostenible de los recursos forestales. En 2024, el 88,4 % de la madera utilizada para la fabricación de celulosa procedió de origen nacional y el 95 % de las fábricas del sector contaban con certificaciones PEFC y/o FSC. Asimismo, las plantaciones destinadas a la producción de papel absorben más de 41,5 millones de toneladas de CO₂ al año y generan más de 18.700 empleos directos e indirectos en el medio rural.

Entre las medidas prioritarias propuestas por ASPAPEL figuran el impulso de una gestión forestal activa y sostenible, la creación de discontinuidades en la vegetación para facilitar las labores de extinción, el establecimiento de incentivos para los propietarios forestales y el refuerzo de la educación ambiental desde edades tempranas.

Para la asociación, proteger los bosques implica intervenir sobre ellos con criterios técnicos y científicos, garantizando un equilibrio entre los objetivos ambientales, sociales y económicos. Solo mediante una gestión adecuada, concluye, será posible reducir el riesgo de grandes incendios y asegurar la conservación de los montes españoles a largo plazo.

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