El sector de la madera en Segovia consolida su papel como motor económico con más de un centenar de empresas

La provincia cuenta con 103 empresas vinculadas a la cadena de valor de la madera y más de 258.000 hectáreas de superficie forestal arbolada, un potencial que abre nuevas oportunidades para la bioeconomía y la gestión forestal sostenible.

Segovia cuenta con un importante patrimonio forestal que sustenta una industria de la madera en constante evolución. Con 103 empresas dedicadas al sector y más de 258.000 hectáreas de superficie forestal arbolada, la provincia se posiciona como uno de los principales referentes de Castilla y León en el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.

Los datos del Portal de Datos Forestales de Castilla y León reflejan el peso que la cadena de valor de la madera tiene en la economía provincial. El sector representa cerca del 6 % del empleo del sector secundario y supera el 8 % del empleo de la industria manufacturera, contribuyendo de forma significativa al desarrollo económico y social del territorio.

Cada año, los montes segovianos generan alrededor de 240.000 metros cúbicos de madera, una materia prima que abastece a un tejido empresarial compuesto por explotaciones forestales, empresas de trabajos selvícolas, aserraderos, carpinterías e industrias de transformación. La mayor parte de estas compañías son pequeñas y medianas empresas especializadas en carpintería, aunque también existen empresas dedicadas a la bioenergía, la industria del papel, la transformación de la resina, el aprovechamiento del piñón o la construcción con madera.

Además de su valor económico, los bosques de la provincia desempeñan un papel estratégico dentro de la bioeconomía forestal. Junto a la producción de madera, proporcionan otros recursos como biomasa, resina, piñones, setas, miel y pastos, contribuyendo a diversificar la actividad económica y a generar oportunidades de empleo en el medio rural.

A pesar de la disponibilidad de recursos forestales y del tejido empresarial existente, el sector considera que existe un amplio margen de mejora en el aprovechamiento sostenible de los montes. Actualmente, solo se gestiona una parte del crecimiento anual de la masa forestal, una situación que limita el desarrollo de nuevos proyectos industriales y reduce las oportunidades de generar mayor valor añadido en el territorio.

Entre los principales desafíos se encuentran la fragmentación de la propiedad forestal, la complejidad administrativa y la necesidad de avanzar en la ordenación y planificación de una parte de la superficie forestal. A ello se suma la incertidumbre sobre el suministro continuado de materia prima, un aspecto clave para favorecer nuevas inversiones industriales.

La evolución del mercado está abriendo nuevas posibilidades para la madera como material de futuro. A sus aplicaciones tradicionales en embalaje, tableros, papel o biomasa se suman sectores en crecimiento como la construcción con madera, que ofrece nuevas oportunidades para incrementar el valor añadido de este recurso renovable.

Al mismo tiempo, las empresas del sector están adaptando su oferta a una demanda cada vez más especializada, incorporando procesos de mecanizado y fabricación avanzada que permiten suministrar productos con un mayor nivel de transformación y facilitar su montaje por parte del cliente final.

La actividad forestal y de la madera constituye también un elemento esencial para fijar población y generar empleo en las zonas rurales. Su impacto va más allá de las empresas directamente vinculadas al monte, extendiéndose al transporte, los servicios auxiliares, los talleres o la logística.

Sin embargo, el sector continúa enfrentándose a retos como la falta de mano de obra cualificada y el relevo generacional, aspectos que condicionan la continuidad de muchas empresas y actividades forestales.

Por otra parte, la gestión activa de los montes se presenta como una herramienta fundamental para reducir el riesgo de incendios forestales, al disminuir la acumulación de combustible vegetal y mejorar el estado sanitario de las masas forestales.

Con una amplia disponibilidad de recursos, un tejido empresarial consolidado y una creciente apuesta por la innovación y la bioeconomía, Segovia dispone de una base sólida para seguir impulsando el desarrollo de una industria forestal más competitiva, sostenible y generadora de riqueza para el territorio.